"Entiendo lo que es sentirse tan pequeño e insignificante como es humanamente posible, y que verdaderamente te puede doler en lugares que ni sabías que tenías dentro tuyo, y no importa cuántas veces te cortes el pelo o de cuanto ejercicio hagas o cuántos vasos de Chardonnay tomes con tus amigas. Sigues yéndote a la cama teniendo en la mente cada detalle, y preguntándote qué hiciste mal o cómo pudiste haber malinterpretado, y cómo diablos pudiste por ese breve instante pensar en ser tan feliz. Y algunas veces puedes convencerte de que él verá la luz y aparecerá en tu puerta. Y después de todo eso, no importa qué tanto tiempo lleve, irás a algún lugar nuevo y encontrarás gente que te haga sentir que vales la pena otra vez. Y los pedacitos de tu alma finalmente volverán. Y todas esas cosas locas, aquellos años de tu vida que desperdiciaste, todo empezará a desvanecerse..."
Kate Winslet, en The Holiday.
domingo, 8 de julio de 2012
sábado, 7 de julio de 2012
Mistakes...
Y dímelo a mí ahora, llevo años recorriendo este mismo camino. Y tú que recién te cruzas en él, me dices que estoy en un error. Lo sé, sé perfectamente cuantos errores he cometido, cuantas veces he fallado, y cuanto me he decepcionado de mí misma. Ahora dime, qué sabes tú de mí? No sabes nada, pues. Te quedas callado, no sabes. Te quedas en silencio, porque notas tu error.
Llevo años en silencio notando mis errores. Llevo un largo camino donde no he oído mi voz. Llevo años sin escuchar una hermosa melodía, cantas para mí?
Llevo años en silencio notando mis errores. Llevo un largo camino donde no he oído mi voz. Llevo años sin escuchar una hermosa melodía, cantas para mí?
viernes, 6 de julio de 2012
Hey! Look at me.
Sólo un instante bastaba, y mi mundo cambiaba. Sólo una mirada, y me sumergía en un mar de expectativas. No sé su nombre, mas creo conocer su alma. No sé quien es, pero a la vez creo saberlo perfectamente.
Eres mi tipo, sabes? Eres casi perfecto. Pero qué importa si no eres perfecto, me basta con que seas mi tipo. Quiero disfrutar de todo aquello contigo, aquello que tú y yo conocemos, aquello que nadie más entiende. Quiero que sepas cuánto he llegado a quererte, y cuanto amo tu mirada frente a la mía.
Eres una canción, a mi tono, a tu ritmo... Eres una poesía, y rimas perfectamente conmigo.
Cuántas miradas más tendré que topar contigo? Cuántos momentos más concluirán sin el final que ansío?
Quizá es que nacimos demasiado parecidos. No disimulas tu nerviosismo. Quizá es que ninguno está dispuesto a dar un paso más allá, o tememos arriesgar y perderlo todo en el intento. También has sufrido? Conozco ese miedo, lo llevo a flor de piel. Conozco la impotencia, y lo duro que es volver a creer. Pero sabes algo? Ya prefiero perder simplemente, prefiero sólo vivir aunque sea con el miedo presente. Aprendí a no esperar nada de nadie, ni siquiera de mí misma. Pero sabes algo más? Quiero perder el miedo junto a ti... y volver a creer, recuperar la confianza. Tu mirada es tan transparente como tu alma, podrías mentir de esa forma?...
Es un poco loco, quizá. Puede que sea incluso psicopático. Pero hay algo de malo en enamorarse de una mirada? Pues... qué más da! Me enamoré de la tuya, confieso. Me encantas, puedo decir, por lo que veo de ti. Quieres venir conmigo? Te prometo que esta vez la historia no tendrá fin...
Eres mi tipo, sabes? Eres casi perfecto. Pero qué importa si no eres perfecto, me basta con que seas mi tipo. Quiero disfrutar de todo aquello contigo, aquello que tú y yo conocemos, aquello que nadie más entiende. Quiero que sepas cuánto he llegado a quererte, y cuanto amo tu mirada frente a la mía.
Eres una canción, a mi tono, a tu ritmo... Eres una poesía, y rimas perfectamente conmigo.
Cuántas miradas más tendré que topar contigo? Cuántos momentos más concluirán sin el final que ansío?
Quizá es que nacimos demasiado parecidos. No disimulas tu nerviosismo. Quizá es que ninguno está dispuesto a dar un paso más allá, o tememos arriesgar y perderlo todo en el intento. También has sufrido? Conozco ese miedo, lo llevo a flor de piel. Conozco la impotencia, y lo duro que es volver a creer. Pero sabes algo? Ya prefiero perder simplemente, prefiero sólo vivir aunque sea con el miedo presente. Aprendí a no esperar nada de nadie, ni siquiera de mí misma. Pero sabes algo más? Quiero perder el miedo junto a ti... y volver a creer, recuperar la confianza. Tu mirada es tan transparente como tu alma, podrías mentir de esa forma?...
Es un poco loco, quizá. Puede que sea incluso psicopático. Pero hay algo de malo en enamorarse de una mirada? Pues... qué más da! Me enamoré de la tuya, confieso. Me encantas, puedo decir, por lo que veo de ti. Quieres venir conmigo? Te prometo que esta vez la historia no tendrá fin...
sábado, 30 de junio de 2012
I can't believe...
Y no, no le importó cerrar la puerta tras su espalda luego de cruzar la habitación sin dedicar una última mirada. No quiso voltear, ya estaba todo dicho. Yo quedaba con el corazón destrozado, y él ya tenía planes para continuar su vida.
"Ya no siento lo mismo", fueron sus palabras. Tan frío como una roca. No le avergonzaba siquiera haber jugado todo este tiempo con mis sentimientos, haber creado una ilusión tan maravillosa como irreal, haber hablado de amor cuando no significaba nada...
Yo no lo podía creer, no. Aún no lo creo. Cómo poder creer que sales de mi habitación de esa forma?, si tantas veces saliste repitiendo te amos, repartiendo sonrisas, con miradas profundas. Cómo creer que eres el mismo que me besaba los labios, me acariciaba suavemente y me envolvía con sus brazos? No eres el mismo, no. Quizá nunca fuiste ese. No puedo entender cómo lograste actuar durante todo este tiempo. Parecía tan real, sabes? Por un momento creí que eras único, perfecto. Por un momento creí que jamás me oiría decir que eres igual a todos, pero hoy me escucho incluso gritarlo, con el pecho oprimido, con los ojos empapados, y aún sin querer aceptarlo... porque de verdad te amé.
Cómo es que se acaba el amor en menos de un segundo? Cómo es que olvidas de un día para otro? Cómo es que desechas a una, y en ese lugar pones a otra.. así, sin más? Cómo es que puedes dedicar la misma canción, el mismo beso, el mismo momento, una y otra vez.. sin darle sentido a ninguno? Estás tan vacío, cariño... y yo que me hundí en ti.
Evitabas dirigirme la mirada, y con mucha razón. La vergüenza te debía carcomer por dentro. Yo aún buscaba tus ojos, aún buscaba encontrar la insinuación de ese tenue brillo de antaño. Quería que dejaras la broma, o esperaba que volvieras a mis brazos como lo habías hecho tantas veces, pero no fue así. Era una pesadilla, es una pesadilla, y ya quiero despertar. Pero insistes en dejarme aquí atrapada en este horrible sueño. No hay salida, no puedo retroceder, no quiero avanzar... No sé a dónde ir, a dónde dirigirme.
Y ahí estuve, rogando que volvieras. Suplicando una oportunidad. Ahí estuve, parada frente a tu puerta, dispuesta a intentarlo una vez más. Ahí estuve, tocando a tu puerta, ansiosa por verte otra vez. Ahí estuve... no lo podría creer! Abrías entonces la puerta, a medio vestir. Abrías la puerta y la voz de una mujer a lo lejos. "¿Qué haces aquí?", preguntaste sorprendido de mi visita casual "Ya no será lo mismo, entiendes? Estoy con alguien más!". Puse sentir como mi corazón se destruía, me pude sentir desvanecer. Sentí esa angustia en el pecho, esa presión, esa punzada que te deja sin aliento. Me estremecí. Se nublaba la mirada, y la primera lágrima comenzaba a deslizarse por mi rostro. Luego llorar, sin control, sin límites... sacarlo todo afuera. Gritar si era necesario. Debía librarme de todo aquello, debía olvidarme de ti, sacarte de mi mente, arrancarte de mi corazón.
Hoy, un nuevo día. Me levanto adolorida, mis ojos arden. Duele horriblemente la cabeza, una jaqueca espantosa. Me duele el estómago, el cuello, la garganta. Me siento más libre, aunque me cueste creerlo, pero pareció haber valido la pena todo el esfuerzo. Era terrible, pero ya estaría mejor. Se sentía vacío el lugar sin ti. No merecía la pena seguir pensando en ello, te olvidaría, de eso estaba segura y para lograrlo debía dejar de pensar esas tonterías. "¿Para qué intentarlo, si no me quiere?", me preguntaba "¿para qué dar mi máximo esfuerzo por quien no lo merece?". Tenía claro una cosa, lo intenté. Y eso jamás nadie me lo podría negar: luche por lo que quería. No resultó, pero lo intenté, me jugué mis últimas cartas, y no. Ya no queda más. Ojalá sepas que como yo nadie te amará, que como yo te apoyé nadie más lo hará, como te perdoné nadie más perdonará, como te soporte los malos ratos nadie más aguantará, etc... Por ti fui mucho, pero ahora seré mejor. Dejo correr mi última lágrima, una sola lágrima, pero llorada a concho! Con la esperanza de no volver a llorar por quien no lo merezca... con el dolor de mi alma comienzo mi nueva vida.
"Ya no siento lo mismo", fueron sus palabras. Tan frío como una roca. No le avergonzaba siquiera haber jugado todo este tiempo con mis sentimientos, haber creado una ilusión tan maravillosa como irreal, haber hablado de amor cuando no significaba nada...
Yo no lo podía creer, no. Aún no lo creo. Cómo poder creer que sales de mi habitación de esa forma?, si tantas veces saliste repitiendo te amos, repartiendo sonrisas, con miradas profundas. Cómo creer que eres el mismo que me besaba los labios, me acariciaba suavemente y me envolvía con sus brazos? No eres el mismo, no. Quizá nunca fuiste ese. No puedo entender cómo lograste actuar durante todo este tiempo. Parecía tan real, sabes? Por un momento creí que eras único, perfecto. Por un momento creí que jamás me oiría decir que eres igual a todos, pero hoy me escucho incluso gritarlo, con el pecho oprimido, con los ojos empapados, y aún sin querer aceptarlo... porque de verdad te amé.
Cómo es que se acaba el amor en menos de un segundo? Cómo es que olvidas de un día para otro? Cómo es que desechas a una, y en ese lugar pones a otra.. así, sin más? Cómo es que puedes dedicar la misma canción, el mismo beso, el mismo momento, una y otra vez.. sin darle sentido a ninguno? Estás tan vacío, cariño... y yo que me hundí en ti.
Evitabas dirigirme la mirada, y con mucha razón. La vergüenza te debía carcomer por dentro. Yo aún buscaba tus ojos, aún buscaba encontrar la insinuación de ese tenue brillo de antaño. Quería que dejaras la broma, o esperaba que volvieras a mis brazos como lo habías hecho tantas veces, pero no fue así. Era una pesadilla, es una pesadilla, y ya quiero despertar. Pero insistes en dejarme aquí atrapada en este horrible sueño. No hay salida, no puedo retroceder, no quiero avanzar... No sé a dónde ir, a dónde dirigirme.
Y ahí estuve, rogando que volvieras. Suplicando una oportunidad. Ahí estuve, parada frente a tu puerta, dispuesta a intentarlo una vez más. Ahí estuve, tocando a tu puerta, ansiosa por verte otra vez. Ahí estuve... no lo podría creer! Abrías entonces la puerta, a medio vestir. Abrías la puerta y la voz de una mujer a lo lejos. "¿Qué haces aquí?", preguntaste sorprendido de mi visita casual "Ya no será lo mismo, entiendes? Estoy con alguien más!". Puse sentir como mi corazón se destruía, me pude sentir desvanecer. Sentí esa angustia en el pecho, esa presión, esa punzada que te deja sin aliento. Me estremecí. Se nublaba la mirada, y la primera lágrima comenzaba a deslizarse por mi rostro. Luego llorar, sin control, sin límites... sacarlo todo afuera. Gritar si era necesario. Debía librarme de todo aquello, debía olvidarme de ti, sacarte de mi mente, arrancarte de mi corazón.
Hoy, un nuevo día. Me levanto adolorida, mis ojos arden. Duele horriblemente la cabeza, una jaqueca espantosa. Me duele el estómago, el cuello, la garganta. Me siento más libre, aunque me cueste creerlo, pero pareció haber valido la pena todo el esfuerzo. Era terrible, pero ya estaría mejor. Se sentía vacío el lugar sin ti. No merecía la pena seguir pensando en ello, te olvidaría, de eso estaba segura y para lograrlo debía dejar de pensar esas tonterías. "¿Para qué intentarlo, si no me quiere?", me preguntaba "¿para qué dar mi máximo esfuerzo por quien no lo merece?". Tenía claro una cosa, lo intenté. Y eso jamás nadie me lo podría negar: luche por lo que quería. No resultó, pero lo intenté, me jugué mis últimas cartas, y no. Ya no queda más. Ojalá sepas que como yo nadie te amará, que como yo te apoyé nadie más lo hará, como te perdoné nadie más perdonará, como te soporte los malos ratos nadie más aguantará, etc... Por ti fui mucho, pero ahora seré mejor. Dejo correr mi última lágrima, una sola lágrima, pero llorada a concho! Con la esperanza de no volver a llorar por quien no lo merezca... con el dolor de mi alma comienzo mi nueva vida.
viernes, 29 de junio de 2012
Y cuando mi deseo se transforma en dulzura en tu boca.
Mi beso se pierde entre la sonrisa que esbozas.
Nos compenetramos como si fuésemos sólo uno.
Mi piel se estremece, mientras la tuya me toca.
Se deslizan inquietas tus manos en mi cintura.
Cadenciosa melodía que danzamos sin ropa.
No hay distancia entre tu alma y la mía.
No hay distancia entre dos cuerpos al borde de la locura.
Mi beso se pierde entre la sonrisa que esbozas.
Nos compenetramos como si fuésemos sólo uno.
Mi piel se estremece, mientras la tuya me toca.
Se deslizan inquietas tus manos en mi cintura.
Cadenciosa melodía que danzamos sin ropa.
No hay distancia entre tu alma y la mía.
No hay distancia entre dos cuerpos al borde de la locura.
sábado, 2 de junio de 2012
Again.
La vida suele darte sorpresas, dar vuelcos inesperados, dejarte de manos atadas frente a algo que no puedes revertir. Eso es lo que me pasa hoy a mí. Me siento impotente, desesperada, angustiada, y todo por culpa de haber caído en el error de creer en esa falsa idea del amor verdadero. Ese error que cometes por ser una tonta estúpida que cree en palabras, en esas palabritas que se las lleva el viento. El error de quedarme colgada en esa esperanza que pende de un hilo, que no hace falta más que una leve brisa para que todo se te venga abajo. Y en eso finalizaba mi historia hasta hoy. Vivir a base de esa fe irrompible, guardando la esperanza bajo siete llaves, buscando la manera de lograr resurgir y mantener aquello que permanecía roto de hace ya tiempo. Creer, ese es el error más grande. Creer.
Hasta hoy pensaba que lo mejor era dejar de caer en el típico jueguito. Pero me di cuenta de algo: estoy hundida. Hundida, sumergida hasta el cuello, totalmente inmersa dentro de este mar de sentimientos enloquecidos a lo que llaman "amor". Y es lo que más me hace sentir impotente. Pensar que no importa nada de lo que haga, diga, piense, sienta. Porque realmente a él jamás le importó. Jamás le importó nada. Me siento atrapada dentro de mi cuerpo, gritando a toda garganta tras paredes y nadie puede oírme. Siento inhalaciones profundas, mi pecho inflarse y un suspiro tímido que se esconde tras un cuerpo inmutable. Lágrimas de cocodrilo, por mil lágrimas que lloran, sólo una se derrama. Un dolor intenso me recorre de pies a cabeza, duele todo, duele el alma. Ya no sé qué hacer, no sé seguir, no sé virar, no sé dar vuelta la página. No sé cerrar la historia, no sé recomenzar, no sé hacer borrón y cuenta nueva. Sólo sé mirar atrás y añorar todo lo vivido. Añorar esas ilusiones, esas sonrisas enamoradas, esa confianza inquebrantable, esas miradas comprometidas, esas promesas que parecían eternas. No sé cómo echarlo todo al bote de la basura y continuar mi camino, cuando olvidé cómo caminar sola, cuando olvidé que tenía un camino propio, cuando no concibo otro camino que no sea el mismo que el suyo.
Se quebró todo. Se rompió todo. No hay vuelta atrás. Ya no sé qué hacer para no perderlo, y tampoco tengo la seguridad de en algún momento haberlo tenido. Pero extraño todo aquello que en algún momento significó para mí. Extraño amar al hombre que me robaba sonrisas, que me hacía desvelar pensando en cómo sorprenderlo, que buscaba seguridad entre mis brazos, que buscaba calor junto a mi pecho, que buscaba la dulzura de mis labios. Extraño todo.
Duele tanto, tanto el no volver a verlo. Duele que todo tenga su nombre, que todo tenga su esencia, que todo lugar tenga impregnados nuestros momentos, que todo recuerdo sea una experiencia a su lado. Duele sentir su aroma, sentir sus sabores, oír sus canciones. Quiero sobrellevar este dolor tan grande, pero no me siento capaz de dar un paso más allá. No me siento capaz de avanzar queriendo retroceder, echar marcha atrás y volver a sus brazos de una vez. No me siento capaz de seguir. No quiero seguir, no quiero continuar con esta farsa. Mi vida sin él no vale nada. Porque no es mi vida, es su vida. Porque todo en mis días le pertenecía. Porque toda mirada, palabra, deseo, iba dedicado a él.
He pensado cómo amortiguar el dolor. Es tan complicado cuando algo te hace doler tanto, ese dolor intenso es difícil de olvidar. Sólo necesitaría un dolor aún más intenso que me haga fijar mi atención en otra cosa. Necesito hacerme daño, siento la necesidad de menoscabarme, de hacerme tan insignificante que realmente sienta que merezco todo lo que está pasando. Necesito saber que está siendo justa la vida.
A veces la vida nos da sorpresas, da vuelcos inesperados. Yo no esperaba hallarme con esto ahora... yo no esperaba sentirme aún más sola.

Hasta hoy pensaba que lo mejor era dejar de caer en el típico jueguito. Pero me di cuenta de algo: estoy hundida. Hundida, sumergida hasta el cuello, totalmente inmersa dentro de este mar de sentimientos enloquecidos a lo que llaman "amor". Y es lo que más me hace sentir impotente. Pensar que no importa nada de lo que haga, diga, piense, sienta. Porque realmente a él jamás le importó. Jamás le importó nada. Me siento atrapada dentro de mi cuerpo, gritando a toda garganta tras paredes y nadie puede oírme. Siento inhalaciones profundas, mi pecho inflarse y un suspiro tímido que se esconde tras un cuerpo inmutable. Lágrimas de cocodrilo, por mil lágrimas que lloran, sólo una se derrama. Un dolor intenso me recorre de pies a cabeza, duele todo, duele el alma. Ya no sé qué hacer, no sé seguir, no sé virar, no sé dar vuelta la página. No sé cerrar la historia, no sé recomenzar, no sé hacer borrón y cuenta nueva. Sólo sé mirar atrás y añorar todo lo vivido. Añorar esas ilusiones, esas sonrisas enamoradas, esa confianza inquebrantable, esas miradas comprometidas, esas promesas que parecían eternas. No sé cómo echarlo todo al bote de la basura y continuar mi camino, cuando olvidé cómo caminar sola, cuando olvidé que tenía un camino propio, cuando no concibo otro camino que no sea el mismo que el suyo.
Se quebró todo. Se rompió todo. No hay vuelta atrás. Ya no sé qué hacer para no perderlo, y tampoco tengo la seguridad de en algún momento haberlo tenido. Pero extraño todo aquello que en algún momento significó para mí. Extraño amar al hombre que me robaba sonrisas, que me hacía desvelar pensando en cómo sorprenderlo, que buscaba seguridad entre mis brazos, que buscaba calor junto a mi pecho, que buscaba la dulzura de mis labios. Extraño todo.
Duele tanto, tanto el no volver a verlo. Duele que todo tenga su nombre, que todo tenga su esencia, que todo lugar tenga impregnados nuestros momentos, que todo recuerdo sea una experiencia a su lado. Duele sentir su aroma, sentir sus sabores, oír sus canciones. Quiero sobrellevar este dolor tan grande, pero no me siento capaz de dar un paso más allá. No me siento capaz de avanzar queriendo retroceder, echar marcha atrás y volver a sus brazos de una vez. No me siento capaz de seguir. No quiero seguir, no quiero continuar con esta farsa. Mi vida sin él no vale nada. Porque no es mi vida, es su vida. Porque todo en mis días le pertenecía. Porque toda mirada, palabra, deseo, iba dedicado a él.
He pensado cómo amortiguar el dolor. Es tan complicado cuando algo te hace doler tanto, ese dolor intenso es difícil de olvidar. Sólo necesitaría un dolor aún más intenso que me haga fijar mi atención en otra cosa. Necesito hacerme daño, siento la necesidad de menoscabarme, de hacerme tan insignificante que realmente sienta que merezco todo lo que está pasando. Necesito saber que está siendo justa la vida.
A veces la vida nos da sorpresas, da vuelcos inesperados. Yo no esperaba hallarme con esto ahora... yo no esperaba sentirme aún más sola.

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